03 septiembre 2007

EL SINSENTIDO DE LA POLITICA


Estas lineas están escritas al calor de los hechos. Ayer domingo 2 de septiembre fueron las elecciones provinciales. Entre otras cosas, se decidía la gobernación de Córdoba. Mas allá de que quién ganó y quién perdió, ya que no es mi intención incurrir en la dialéctica de vencedores y vencidos, siento que todo el pueblo cordobés, la ciudadanía ha perdido.Desde anoche no puedo dejar de sentir un profundo sentimiento de indignación. Muchas cosas son las que me hacen sentir de este modo, cosas que lamentablemente escapan a mi voluntad, pero que igualmente me incumben. Me incumben porque soy ciudadana, porque vivo en democracia y siento placer al ejercer mi voto. Y por eso es que me indigna lo que paso en las elecciones. Porque me canse del manoseo, de que nos traten como ingenuos, de que nos mientan en la cara. Porque estoy harta de que nos roben lo nuestro con impunidad, con la mayor impunidad de todas. El Estado es el órgano que tiene la función de representarnos a todos, es un instrumento de acción, de organización, para todos y no para unos pocos. El Estado no es gobierno y el gobierno no es Estado. El gobierno es algo de unos pocos y el Estado es para todos. El gobierno tiene caducidad cada cuatro años y el Estado es una institución perenne. Por eso me molesta que el Estado sea manoseado cada cuatro años. Me molestan aquellos militantes políticos que solo trabajan en beneficio propio y no del pueblo, y boicotean la democracia en su afán de poder y riqueza. Me sorprenden profundamente aquellos que se llenan hablando la boca de un líder muerto, esgrimiendo que votan al peronismo por Perón, que son peronistas de Perón, cuando Perón ya no existe y cuando el peronismo, lejos de reflejar la doctrina justicialista, es su antítesis. No tolero la falta de escrúpulos que tienen los políticos para manejar votos y manipular los estómagos y las necesidades de la gente en su pro.Me fastidia que la izquierda no sepa ni quiera unirse, y que cada vez sea mas atomizada, fragmentada, dispersa, inservible, dejándoles el terreno libre a una legión de ladrones de guante blanco que han aprendido a robar sin ser capturados. Me duele que se limpien el culo con la democracia, la mía, la tuya, la de todos. Ojala algún día podamos comprender lo importante que es que la cuidemos, con pequeños actos, pero con recelo. Porque la democracia es la oportunidad para todos, y no para unos pocos, y es necesario que tomemos conciencia de ello.


Lo importante no es que se vayan todos, sino que se queden los idóneos.